Un ocaso invernal ataviado con vibrantes colores y tonalidades. Una temporada repleta de vida y al margen del decadente negro, que tantos inviernos ha precedido. Y el próximo volverá con fuerza. De echo, será la base del mismo.
Durante siglos, vestir prendas con colores llamativos y perfectamente coordinados, ha sido sinónimo de riqueza, estatus social y opulencia. Puesto que el negro o colores oscuros se declinaban a las clases más bajas.
Esta temporada hemos podido deleitarnos con coloridos diversos y de una potencia extraordinaria. Quizá sea porque las tonalidades potentes y vibrantes evocan optimismo.Y es innegable, que esto lo recibimos como agua de mayo.
Como hubiese disfrutado la gran Elsa Schiaparelli, quién en los años 30 replicó: "El 90% de las mujeres teme hacerse notar y tiene miedo al que dirán. Por eso compra un traje gris, cuando debería tener más bien la audacia de diferenciarse."
Habría que aclarar dos puntos:
El primero es que su color predilecto era el fucsia intenso, de él diría que era: "vivificante, como si reuniera toda la luz, los pájaros y los peces del mundo, un color de China y de Perú, pero no de Occidente."
Y el segundo es que la tónica imperante eran los tonos pastel, predominando el ton sur ton o el monocolor en todo el estilismo. Este es el punto al que deseaba llegar.
Comenzamos a desvincularnos por completo de unas colecciones que albergaban los colores de las mil y una noches, para trasladarnos a la tendencia por unanimidad de la siguiente temporada. Los tonos pastel que reivindican su lugar y prometen permanecer un tiempo indefinido.
Logran transmitir dulzura, romanticismo, suavidad... Y por no hablar, de la versatilidad de las combinaciones entre sí.
Evidentemente, es una nueva línea mucho más fácil de poner en práctica. Puesto que los tonos pastel han sido la gama clásica por excelencia.
Un saludo,
Francisco Carmona.
De fondo suena I believe I can Fly interpretada por Robert Kelly.
Consciente de que tan sólo es una apreciación personal. Los colores pastel, a parte de producir dulzura, me inducen ligeramente a la melancolía.
De nuevo con un cuadro de Gales. En este caso en malva, compartiendo protagonismo con un rosa palo.
Aprovecho para reivindicar, que el rosa también puede ser un color para hombres.
A menudo, el abuso de tonos pastel produce una saturación empalagosa. Y uno cruza la línea de lo elegante hacía el camino de lo hortera.
Recomiendo alternar colores con un importante tono potente con otros más suaves. Así se logra una armonía entre las prendas y colores.
Me fascinan este tipo de estampados. Las camisas de punto son una gran fuerte de la moda masculina italiana. Lo mismo pueden utilizarse como camisa o como sobre-camisa. Es decir, colocarlas encima de otra camisa, a modo de jersey.
No soy partidario de los polos, por lo que opto siempre por una camisa informal de punto.
El estampado es una combinación de gris y azul marino, simulando una trenza.
Tanto la doble tapeta como el cuello estrecho, le otorgan un aire más informal.
Jersey: YSL
Camisa: FRANCISCO CARMONA
Pants: FRANCISCO CARMONA
Mocasines: VOILE BLANCHE
Cinturón: PRADA
Foulard: YSL
Maletín: MULBERRY
Pd: Tras la gran demanda y aluvión de mensajes privados y comentarios, solicitando ver algunos diseños femeninos. Prometo mostrar algún diseño en futuros posts.